Me considero adicta a esta depresión que guardo dentro de mí, no me ayudo a dejarla, al contrario, busco personas y motivos que me dejen todavía más débil debido a las heridas.
Me siento muerta, no me llega tu amor (si es que en verdad sientes algo por mí), no percibo a nadie cerca, nadie queriendo saber o escuchar, por lo mismo yo me enfoco a ser oyente.
Todo el dolor que no he podido exterminar de mi sangre, me amenaza día a día con la desconfianza que siento hacia los demás entes.
Creo que cometí un error.
Me entregué fácilmente a lo onírico del amor, creo que para mí no existe, me siento tan abandonada que consideraría al amor como un ser mitológico, una leyenda, el sueño de muchos para no sentirse inútiles. LLegué sola al mundo, así viviré y moriré...
Mis palabras no podrán nunca expresan lo que mis lágrimas gritan.Ahí en un rincón estoy yo, llorando agonizantemente por ti y por mi, porque perdí todo al perderme, al coserme el corazón con un hilo y apartarlo de mi, al no saber qué me ocurrió y cuándo dejé que mis planes fueran derrumbados al adjuntar los de otros, y lo más importante fue al dejarme seducir por la felicidad mostrándome sus gritos de esperanza y creer que todo sería claro, que tendría a alguien que me protegería, amaría y cuidaría.
Seré de plástico, adiós al sentimiento, me hundo sola, lo demás sólo rellenará mi vida.
domingo, 3 de diciembre de 2006
Adicción
Publicado por Gala en 19:43
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