CLICK HERE FOR THOUSANDS OF FREE BLOGGER TEMPLATES »

martes, 4 de marzo de 2008

F

Cargo el cadaver con maña, inhalo, exhalo, me detengo un rato y esquivo la realidad de un amputado pecho, uso una gaza y sucumbo el miedo, inyecto el sedante para disfrazar lo incómodo de traer abierto el pecho, sigo caminando, con la herida cicatrizada y las llagas cauterizadas, camino con ochenta difuntos kilos de alguien ajeno a mi, alguien que se encuentra en mi espalda, ¿a dónde te llevo espíritu vago?, me desangra cargarte conmigo, me agrede el costal de huesos podridos, sigue molestando aún después de muerto, me agrede con su olor y con el lugar que aún guarda en mi memoria.

El rostro colgante, inexpresivo, corrosivo y latente en lo pálido de la silueta de un intento de sonrisa cínica, cínico por siempre, hasta después de muerto continúa el cinismo, eternamente un fingidor. Residuos de ojos en el piso, tu sangre seca se adhiere a lo abundante de la mía, mi cuerpo llueve rios rojos, tu cuerpo es hielo tieso, sin embargo, continúo, camino trenzada a un ancla sin pulso y sin color.

Inmóvil, por lo tanto, inmóviles, difícil si quiera arrastrarse para avanzar, tieso y pesado, incisivo muñeco de trapo, pedazo de escoba, estropajo maloliente de garabatos inconclusos, me lastima el embutido de carne caduca en mi espalda, corroe seguir siendo el soporte para evitar la total descomposición de tus cenizas, desgarra encimarte en mis venas, duermes mis extremidades con tu peso, no soporto mi espesa circulación ,y por lo que percibo, no te basta con estar desactivado naturalmente y coserte a mis entrañas para continuar activo, viviendo sólo porque te pienso, ansio la disgregación, ansio separarte de mi esqueleto y dejarte sin cimientos, soltarte en el camino, verte caer lentamente en grandes y pequeños trozos.

Sigo, puntos suspensivos, ... y le doy secuencia al repulsivo acto de no abandonarte, siempre será confortante ser víctima bajo el escudo de un fantasma, sin tener que adjudicar adjetivos o análisis a la normal demencia, sin tener que dar razones al mediocre objetivo de arraigarme al cadáver podrido, al excremento de ilusiones,todo con el objetivo de poder evitar cargar conmigo sobre la espalda a alguien vivo, alquien que hasta se reúse a ser cargado, finalmente, no lo necesitaría, porque mientras el individuo viva no precisa que lo piense para difundirlo en mis pupilas.

Mientras te encime en el flácido músculo torcido, nadie caminará a mi lado dejándome ser libre.


0 comentarios: